Eran por ahi de las 12 y algo de la noche, cuando tomo su chamarra y anuncio su partida
- no te vayas, es temprano
Mañana tengo que trabajar

La segunda despedida ya nadie la noto. Era una pequeña reunion planeada desde hace ya algunas semanas. Un muy sencillo intercambio de regalos y unos cuantos tragos. Decir que no ha sido bueno para el baile seria asumir que baila, pero no, asi que se quedo sentado moviendo la cabeza para adelante y para atras con el ritmo de la musica. No es que odie la navidad, porque piensa que quien pregona un "odio la navidad" en realidad dice lo contrario. La navidad en verdad, no significa algo para el, ni pierde el tiempo en odiarla, es solo un mes mas. Pidio su auto y pone en el asiento del pasajero la bolsa con su regalo de intercambio. Avanza entre el trafico sin prisa, en silencio con el radio apagado y como unica musica los cambios del motor, pensando en todo y en nada, cuando de repente, una tonada familiar se escucha dentro del auto "navidad, navidad, blanca navidad". De inmediato nota que la melodia en tono de campanitas viene del asiento del pasajero, especificamente de la bolsa de regalo, aprovecha el primer semaforo en rojo y mete la mano buscando tal vez una tarjeta musical que con el brincoteo del auto tal vez se abrio, pero no encuentra nada. El semaforo cambia a verde y comienza a avanzar, unos cuantos segundos despues, la misma tonada vuelve a sonar. Desconcertado, busca debajo del asiento pensando que alguien dejo caer su celular y se habia ido ahi, pero tampoco localiza nada. El silencio de hizo de nuevo y en unos minutos llego a su casa, ignoro el asunto hasta el dia de mañana que hubiera mas luz para buscar el aparato o tarjeta que hacia esa tonada. A la mañana siguiente tan pronto se desperto fue a buscar al auto, busco por todos los lugares dentro del auto y no encontro nada.
- El espiritu navideño fue mi copiloto? quien se cree, yo no lo invite a subir...
Escuchando: nada
Sin comentarios :'( ]






